se vuelven a tragar.
Todo por no encontrar
a mi doble,
que pide explicaciones,
razones y motivos
de todas mis
no-acciones.
No pretendo responder(les)
transformando en acción
la no-acción,
mi no-acción.
Si soy adicta al escape
y al silencio,
al ni siquiera preguntar
"¿que pasó?"
pidiendo una respuesta,
regalando la posibilidad
que deba
yo decir.
No, sí.. ¿sí? (je!)
No-acción
desacción
estatismo
inerte
inanición.
Testigo sordomudo y ciego
que no pide, no da
y como el ojo,
solo ve.
Pensamiento muerto
que no engendra palabras
ni sonidos.
Estallándose y desarmándose
contra los dientes
blancos.
En blanco la mente
mi mente
-por propia elección-
No (me) pidas que...
¿por qué?, no se...
(ni quiero saber)
No lo he dicho
y lo he hecho...
No tengo,
y no quiero
los porqués...
No me obligues a...
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